Introducción a Cine Argentino

En los tiempos que corren cuando uno quiere saber algo, lo busca en Google, o en, -agarrate Catherine-, Wikipedia. Y si, como en este caso, sobre lo que queremos saber es “nuevo cine argentino” esto es, mas o menos, lo que vamos a encontrar:

En la década del noventa surge una nueva corriente denominada comúnmente como nuevo cine argentino, marcada por el carácter independiente de las realizaciones, y un cambio en la mirada. El precursor en este movimiento es Martín Rejtman quien hace en 1991 su ópera prima Rapado. Otro filme que marca un punto de inflexión en la realización es Picado fino (1994) de Esteban Sapir. Sin embargo no será hasta 1998 que estos nuevos realizadores logran tener una mayor difusión. La primera película que tiene una repercusión pública, dentro de esta nueva generación, es Pizza, birra, faso, de Bruno Stagnaro e Israel Adrián Caetano. A esa le siguieron Mundo Grúa(1999) de Pablo Trapero y otras que continuaron esa línea de películas de tónica y personajes reales, bajo presupuesto y actores no conocidos.

El cine argentino no nos desvela. Pero antes de dar lugar al primer post de critica de cine argentino de La Picadora, queremos dejar sentadas algunas posiciones a priori, prejuicios, malos entendidos y verdades inexorables:

El cine es el instrumento de dominación ideológica por excelencia.

El cine no es, no debe ser, -¡no jodan!-, un instrumento de liberación. It simply doesn´t works that way…

André Gide dijo: Los buenos sentimientos solo sirven para hacer mala literatura. La Picadora agrega: Y peor cine.

Darín debe Morir.

Debemos olvidar para siempre las escenas donde se declaran principios cursis, añejos y simples como:

-Pueden robarte el corazón… pero el amor es mas fuerte

-La puta que vale la pena estar vivo

-Cualquier otra importación asimilable a: They can take our lives… freedom.

Olmedo y Porcel, Minguito y Anibal, Tristán, Sandro, Cacho Castaña y Palito Ortega, irritan la vista, dañan la salud, y nos avergüenzan. Estaría bueno formar un escuadron estilo “Fight Club” o “Queremos tanto a Glenda” y borrar todo tipo de registro que los incluya de a faz del planeta.

Eutanasia para la Coca Sarli, Federico Lupi y Hector Alterio.

Sentados estos precedentes, seguimos con el desarrollo de esta introducción.

Antes de despedirnos, deseamos la mejor de las suertes a Lucía Puenzo (XXY) y Ana Katz (Una Novia Errante), que nos representan en el festival de Cannes, al cual este año, desafortunadamente, no tenemos tiempo de asistir. De Ana Katz, recomendamos mucho “El juego de la silla”.

Un post de Loazz

Auspicia: Trabajo OnLine

4 comentarios

  1. Quiero felicitarlos por la calidad de los posteos que hacen en el blog sobre cine. Saludos!

  2. Gracias Ariel!

  3. …a ustedes los enorgullece tenerla a Carla K como columnista, a mi me enorgullece tenerla como amiga.

  4. Estoy muy de acuerdo con la crítica de los psudoactores de cine de la década del ’70 y principios de los ’80, cuando la argentina se encontraba bajo la dictadura militar y cualquier cantante o cómico de varieté era estrella de cine (incluído Leo Dan), pero con respecto a los sres. Federico Lupi y Hector Alterio, disciento respetuosamente con l crítica, ya que a mi parecer son dos talentosos actores, que si dejaron un slogan, fué siguiendo un guión por el cual no deberíamos responsabilizarlos.
    Gracias.


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